CTS+I POR QUE PARA QUE Y COMO Aportes desde las políticas Nacionales de Argentina.-


“La realidad de un mundo que nos avasalla con sus injusticias, y una ciencia y tecnología que nos deslumbran con sus logros, comienzan a reconocerse en los albores de un diálogo posible. ”

(Dr. Lino Barañao

Ministro de Ciencia Tecnología e Innovación Productiva -República Argentina-

Culturas Científicas y Alternativas Tecnológicas. Io Encuentro Internacional. )

 

En ese amanecer que intenta intercambios posibles y deseables, que coloque a la ciencia y a la tecnología en el sitio de aportes valiosos para transformar realidades y superar injusticias, emergen nuestros esfuerzos por socializar conocimientos, técnicas y herramientas. Socializar para ayudar a los seres humanos y sus comunidades, para ayudarnos a nosotros mismos, participantes a uno u otro lado del dialogo como coactores dinámicos de construcciones comunes, desde los intentos por comprender y transformar el presente, a la luz de las comprensiones de los pasados que nos preceden y moldean y de los futuros que imaginamos y soñamos. Utopías que movilizan mentes y cuerpos en el trabajo creativo de moldear y modificar lo que nos es dado como cierto. Es este el gran desafío que nos plantean estos tiempos, a quienes elegimos el camino de la razón y el conocimiento, en lugar de otros caminos o atajos que pretenden dominar lo que existe y ejercer poder sobre el entorno, sea este social o natural, espacio físico o humano o ambos en las interacciones que caracterizan la vida y su supremacía sobre lo yerto.-

 

Es este el marco de las intenciones que deberían signar nuestros intentos por construir espacios, donde las investigaciones científicas, las planificaciones técnicas y los aportes tecnológicos se coloquen en el lugar exacto del servicio. Servicio a las sociedades concretas desde las que emergemos como agentes del conocimiento o agentes de vinculación y divulgadores de esos conocimientos y el resto de la sociedad, alejada por múltiples razones, de las actividades científicas y de las formas y métodos que se utilizan para generar los relatos, las herramientas de uso y disfrute y las experiencias en las formas de hacer y pensar, objetos y realidades, naturaleza y nuestra propia existencia como parte de esta.

 

De esto se trata, de buscar el dialogo en torno a objetivos comunes de transformación de lo que es, en algo sentido y razonadamente mejor, construido y valorado de formas mas inclusivas y democráticas, por dinámicas que tornen mas participativas las decisiones y contribuyan a ampliar el universo cognitivo de personas y sociedades, para mejorar y mejorarnos en las prácticas y los pensamientos, definiendo el que y el como, de maneras mas democráticas y menos prejuiciosas. Esforzándonos por mas y mejores comprensiones, sabiendo que estas son siempre incompletas, siempre parciales, pero que son menos incompletas y parciales cuándo hay mas involucrados en su búsqueda.

 

Las CTS+i, de esto hablamos, incluye precisamente a científicos y divulgadores de diversas y múltiples áreas de investigación y generación de conocimientos, que intuyen correctamente, que no basta con generar conocimientos, cuándo estos son alcanzados y manipulados por un número reducido de “elegidos” tecnócratas o favorecidos grupos que ostentan otros poderes, no precisamente asentados en el conocimiento, sino en las armas, la manipulación o la capacidad económica financiera, para pagar y apropiarse de los esfuerzos de investigación, direccionar sus campos de acción y someter los resultados a mercancía que confieren ventajas “competitivas” en sociedades fundadas en el egoísmo y la avaricia y no en la solidaridad y la justicia.

 

Situamos el que, el como y el porque de las acciones en CTS+i, en opciones libres y en objetivos contrapuestos a los que rigen los direccionamientos del sistema que llevaron a la humanidad a las situaciones conocidas de depredación de especies, de agotamiento de las capacidades reproductivas y del sostenimiento del equilibrio dinámico como soporte a la vida que se genero en el planeta durante millones de años. Planteamos aportes desde construcciones comunitarias y socializadas de saberes útiles para las administraciones territoriales inteligentes, que sepan elegir desarrollos adecuados y equilibrados para sus vidas en situación y como aporte genuino al sostenimiento del planeta todo y de la globalidad como construcción social mas amplia, fruto de las relaciones complejas entre las territorialidades concretas, donde convergen virtualidades y realidades en escenarios comunes pero a la ves propios y distintos de las praxis así entendidas y dinamizadas.-

 

“La urgencia de este diálogo se hace cada vez más visible a partir del carácter

limitado de un abordaje exclusivamente naturalista de los problemas

medioambientales. Ante la enorme capacidad tecnológica que dispone la sociedad

en nuestros días, se ha visto la necesidad de discutir cómo alcanzar grados de

conciencia y responsabilidad acordes; en definitiva, el reconocimiento del carácter

ético y político del sentido de nuestras prácticas de innovación, producción,

distribución y consumo. Un modelo de país requiere una clara definición de aquello

que considera valioso y lo que debe defenderse para afianzar un sistema

tecnológico eficiente, legítimo y democrático. ”

 

(Dr. Lino Barañao

Ministro de Ciencia Tecnología e Innovación Productiva -República Argentina-

Culturas Científicas y Alternativas Tecnológicas. Io Encuentro Internacional. )

 

Ese modelo de país, desde los esbozos incipientes de las construcciones colectivas no exentas de conflictos, que están signando nuestros presentes nacionales y que a la ves, se constituye en referente para otras naciones y otras geografías, no como modelo a imitar o seguir, sino precisamente como aporte recibido para cuestionar, identificar lo propio y diferente y desarrollar las alternativas a las propias realidades investigadas, acercadas y apropiadas por conocimientos mas racionales. Estos desarrollos alternativos se van creando en el diálogo, no solo entre lo científico y lo social, sino entre las definiciones que corresponden a esto desde lo político y cultural como marcos mas amplios de construcción de los saberes, que se hacen, locales y territoriales, regionales, nacionales y supranacionales y globales, como dimensiones de relaciones recíprocas que se modifican y recrean de modos particulares y donde las CTS+i aportan el rasgo de complementariedad necesarios para articular las partes en un todo que se construye casi como resultado sencillo de estas interacciones complejas.

Corresponde a este dialogo las definiciones de que, para que, porque y como no solo de las aportaciones de las partes, sino de las construcciones que surjan comunes y de las interacciones que deben respetar las diversidades y propender a tolerancias amplias en el marco, no de difusión de conocimientos de valides universal, sino de construcción de conocimientos de utilidad local que puedan contribuir a las construcciones universales. Así pensado, devienen en dinámicas propias que utilizan y se “apropian” de lo universal, como herramientas que se seleccionan para construcciones particulares como aportes a construcciones mas amplias, pero que se ejercen con autonomía, independencia y libertad y de acuerdo a criterios que tienen que ver con las capacidades y opciones de las personas en la justicia y el derecho universal que les corresponde de decidir sobre los territorios que habitan y sostener desde allí, individualidades constructivas que aporten a los desarrollos globales, y no, como es en los presentes, como imposición de los centros concentradores de poder que transfieren hacia abajo, los conocimientos generados desde esa misma lógica fáctica del poder que los alimenta y les confiere sentido y pertenencia, y que aparecen como imposiciones no deseadas o temidas por desconocidas en los ámbitos locales donde ejercen su dominación concreta.

El gran dilema y la cuestión central a las que el diálogo posible entre ciencia y sociedad debe contestar, es la opción primera y basal de su razón de ser. ¿Dialogo para que? Las opciones no son muchas. Partiendo de la base de que en todo dialogo ninguna de las partes quiere imponer razones, sino dar las propias y construir alternativas comunes que surjan de ese diálogo, el solo consentimiento de esta necesidad de conexión implica voluntad de cambio. Lo que está. Las respuestas de los que, para que, porque y como no pueden ser las que , consientes o no, direccionan las relaciones del presente. Se deben buscar otras que no justifiquen ese avasallamiento y esas injusticias que caracterizan estos tiempos.-

 

“Las concepciones actualmente en uso: “Tecnologías apropiadas”

(Schumacher, 1973; deMoll, 1977; Jecquier, 1976 y 1979; Kohr, 1981;

Bourrieres, 1983; Reedy, 1983; Robinson 1983; Ahmad, 1989), “Tecnologías

democráticas” (Mumford, 1964; Winner, 1988), “Tecnologías intermedias”

(Schumacher, 1973, Pack, 1983; Riskin, 1983), “Tecnologías alternativas”

(Dickson, 1980), “Grassroots” (Gupta et alli., 2003), “Social Innovations”

(Anderson, 2006; Martin y Osberg, 2007), “Base de la pirámide” (Prahalad,

2006), presentan, vistas desde la actualidad, limitaciones y restricciones,

divergencias e inconsistencias.

Por ejemplo, sólo por tomar la conceptualización más difundida, las

“tecnologías apropiadas” disponibles presentan una serie de problemas:

concebidas como intervenciones paliativas, destinadas a usuarios con escasos

niveles educativos, acaban generando dinámicas top-down (“paternalistas”).

Así, por un lado, privilegian el empleo de conocimiento experto, ajeno a los

usuarios-beneficiarios, y por otro sub-utilizan el conocimiento tecnológico local

(tácito y codificado) históricamente acumulado. ”

Sistemas Tecnológicos Sociales y Ciudadanía

Socio-Técnica. Innovación, Desarrollo, Democracia1

Hernán Thomas

Intituto de Estudios sobre la Ciencia y la Tecnología

Universidad Nacional de Quilmes

 

Intervenir en prácticas en CTS+i implica aportar a la ampliación, no solo de acceso a la información de los avances en los conocimientos y las herramientas que las ciencia y la tecnología ponen al servicio de las sociedades para sus desarrollos, sino, mas bien, en potenciar las capacidades de comprensión de las ciudadanías en torno a los temas y contribuciones que se realizan, para que puedan acceder de modos críticos, consientes y con capacidades propias para optar, elegir, seleccionar, completar y modificar las aportaciones originales o los conocimientos tenidos como ciertos, precisamente porque estos, en estas realidades, no escapan a sus improntas de construcción no democráticas, impositivas y corporativas como instrumentos de sometimiento y no de liberación en los sentidos de capacitaciones y comprensiones propias de lo que se transmite como aporte científico o tecnológico. Esto es clave, mas allá de lo ético y del sentido de justicia, en los términos prácticos deterministas de un sistema que utiliza la ciencia y la tecnología para exacerbar dinámicas de consumo, y diluir defectos y peligros, bajo las supuestas bondades de los beneficios económicos, que para colmo, nunca son distribuidos de maneras equitativas. Los nombres con los que se suelen intentar identificar estas nuevas concepciones, muchas veces no terminan de identificar concretamente los problemas y terminan siendo cambio de actores para sostener las mismas dinámicas subyacentes, sin haber atacado las causas profundas de los conflictos y las injusticias a los que determinadas tecnologías y conocimiento vuelcan sus aportaciones.

La verdadera transferencia de conocimientos, técnicas y tecnologías, solo pueden ser verdaderos aportes a las apropiaciones y transformaciones sociales, cuándo las sociedades alcanzan las facultades de comprender cabalmente el origen y los contenidos de tales aportaciones y deciden democráticamente y con el pleno ejercicio de las libertades, que sirve y que no, que conviene y que no y cuales son los riesgos aceptables y cuales no de las prácticas de innovación que se plantean como superadoras de los presentes.

Es tan importante transmitir la información, como dotar de las capacidades de comprensión crítica de tales informaciones y de la posibilidad de ejercicio concreto de la libertad en creaciones, adpataciones, modificaciones, substituciones, etc.etc.etc… que sean socialmente consensuadas en cada territorio.-

 

http://www.mincyt.gov.ar/multimedia/archivo/archivos/Culturas_cientyficas_y_alternativas_tecnolygicas_-_web.pdf

 

Daniel Roberto Távora Mc Cormack

Julio 1 de 2012

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